Oración de fin y principio del año‏

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad.

Amén


DOCE CAMPANADAS

Para el nuevo año te ofrecemos doce frases, como doce campanadas:

1. Agradece el pasado como don de Dios.

2. Vive el presente con esperanzas y creatividad.

3. Di "sí" al paso de Dios por tu vida.

4. Confía, Dios te encomienda cosas grandes.

5. Valora lo pequeño, llegarás a lo grande.

6. Mira a la vida con sencillez y amor.

7. Ten buen humor, pase lo que pase.

8. Perdona y pide perdón.

9. Haz algo por el otro y serás feliz.

10. Atento, Dios te habla cada día.

11. Dios cuenta contigo.

12. Ama la vida, ama al mundo, ama a Dios.
Fuente: catholic.net

ORACIÓN POR LA FAMILIA

Jesús, María y José,
en vosotros contemplamos
el esplendor del amor verdadero,
a vosotros nos dirigimos con confianza.

Sagrada Familia de Nazaret,
haz que también nuestras familias
sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.

Sagrada Familia de Nazaret,
que nunca más en las familias se vivan experiencias
de violencia, cerrazón y división:
que todo el que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la sanación.

Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda despertar en todos la conciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José,
escuchad y atended nuestra súplica. Amén.

Oración por los enfermos

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Amén.

Oración por los enfermos

Señor Jesús, creemos que estás vivo y resucitado. Creemos que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar y en cada uno de nosotros.

Te alabamos y te adoramos, por venir hasta nosotros como pan vivo bajado del cielo.
Tú eres la plenitud de la vida.
Tú eres la resurrección y la vida.
Tú eres, Señor, la salud de los enfermos.

Hoy queremos presentarte a todos los enfermos, porque para Ti no hay distancia ni en el tiempo ni en el espacio.

Tú eres el eterno presente y Tú los conoces. Ahora, Señor, te pedimos que tengas compasión de ellos, para que todos reconozcan que Tú estás vivo en tu Iglesia hoy; y que se renueve su fe y su confianza en Ti; te lo suplicamos, Jesús.

Ten compasión de los que sufren en su cuerpo, de los que sufren en su corazón y de los que sufren en su alma que están orando y oyendo los testimonios de lo que Tú estás haciendo por tu Espíritu renovador en el mundo entero.

Ten compasión de ellos, Señor.
Desde ahora te lo pedimos.
Bendícelos a todos y haz que muchos vuelvan a encontrar la salud, que su fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también ellos sean testigos de tu poder y de tu compasión.

Te lo pedimos, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por tu preciosa sangre. Sánalos, Señor.
Sánalos en su cuerpo, sánalos en su corazón, sánalos en su alma. Dales vida y vida en abundancia.

Te lo pedimos por intercesión de María Santísima, tu madre, la Virgen de los Dolores, quien estaba presente, de pie, cerca de la cruz. La que fue la primera en contemplar tus santas llagas y que nos diste por madre.

Tú nos has revelado que ya has tomado sobre Ti todas nuestras dolencias y por tus santas llagas hemos sido curados.

Hoy, Señor, te presentamos en fe a todos los enfermos que nos han pedido oración y te pedimos que los alivies en su enfermedad y que les dés la salud.

Te pedimos por la gloria del Padre del cielo, que sanes a los enfermos que van a leer esta oración. Haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para gloria de tu Nombre.

Para que tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor. Todo esto te lo pedimos Jesús, porque Tú eres Jesús, Tú eres el Buen Pastor y todos somos ovejas de tu rebaño.

Estamos tan seguros de tu amor, que aún antes de conocer el resultado de nuestra oración en fe, te decimos: gracias Jesús por lo que Tú vas a hacer en cada uno de ellos.

Gracias por los enfermos que Tú estás sanando ahora, que Tú estás visitando con tu misericordia. Gracias, Jesús, por lo que Tú vas a hacer.

Lo depositamos en tus manos desde hoy y te pedimos que lo sumerjas en tus santas llagas. Que lo cubras con tu sangre divina, y que a través de este mensaje tu corazón de Buen Pastor hable a los corazones de tantos enfermos que van a leerlo. ¡Gloria y alabanza a Ti, Señor!

Por: P. Emiliano Tardif | Fuente: Catholic.net

Oración oficial del Encuentro Mundial de las Familias 2015

Dios y Padre de todos nosotros,
en Jesús, tu Hijo y nuestro Salvador,
que nos han convertido en
sus hijos e hijas
en la familia de la Iglesia.
Que tu gracia y amor
ayudar a nuestras familias
en todas las partes del mundo
se unen entre sí
en la fidelidad al Evangelio.
Que el ejemplo de la Sagrada Familia,
con la ayuda de tu Espíritu Santo,
guía a todas las familias, especialmente aquellas con más problemas,
como los hogares de la comunión y la oración
y de buscar siempre su verdad y vivir en su amor.
Por Cristo nuestro Señor. Amén .
¡Jesús, María y José, ruega por nosotros!

Oración oficial de la Jornada Mundial de la Juventud 2016

''Dios, Padre misericordioso,
que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo
y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador,
te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre''.
Te encomendamos en modo particular
los jóvenes de toda lengua, pueblo y nación.
Guíales y protégeles en los complejos caminos de hoy
y dales la gracia de poder cosechar abundantes frutos
de la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia.

Padre celestial,
haznos testigos de tu misericordia.
Enséñanos a llevar la fe a los que dudan,
la esperanza a los desanimados,
el amor a los indiferentes,
el perdón a quien ha obrado el mal
y la alegría a los infelices.
Haz que la chispa del amor misericordioso
que has encendido dentro de nosotros
se convierta en un fuego que transforma los corazones
y renueva la faz de la tierra.

María, Madre de Misericordia, ruega por nosotros.
San Juan Pablo II, ruega por nosotros''.

Preces por los sacerdotes

A nuestro Santísimo Padre el Papa, Dale Señor tu corazón de Buen Pastor.

A los sucesores de los Apóstoles, Dales Señor, solicitud paternal por sus sacerdotes.

A los Obispos puestos por el Espíritu Santo, Compromételos con sus ovejas, Señor.

A los párrocos, Enséñales a servir y a no desear ser servidos, Señor.

A los confesores y directores espirituales, Hazlos Señor, instrumentos dóciles de tu Espíritu.

A los que anuncian tu palabra, Que comuniquen espíritu y vida, Señor.

A los asistentes de apostolado seglar, Que lo impulsen con su testimonio, Señor.

A los que trabajan por la juventud, Que la comprometan contigo, Señor.

A los que trabajan entre los pobres, Haz que te vean y te sirvan en ellos, Señor.

A los que atienden a los enfermos, Que les enseñen el valor del sufrimiento, Señor.

A los sacerdotes pobres, Socórrelos, Señor.

A los sacerdotes enfermos, Sánalos, Señor.

A los sacerdotes ancianos, Dales alegre esperanza, Señor.

A los tristes y afligidos, Consuélalos, Señor.

A los sacerdotes turbados, Dales tu paz, Señor.

A los que están en crisis, Muéstrales tu camino, Señor.

A los calumniados y perseguidos, Defiende su causa, Señor.

A los sacerdotes tibios, Inflámalos, Señor.

A los desalentados, Reanímalos, Señor.

A los que aspiran al sacerdocio, Dales la perseverancia, Señor.

A todos los sacerdotes, Dales fidelidad a Ti y a tu Iglesia, Señor.

A todos los sacerdotes, Dales obediencia y amor al Papa, Señor.

A todos los sacerdotes, Que vivan en comunión con su Obispo, Señor.

Que todos los sacerdotes, Sean uno como Tú y el Padre, Señor.

Que todos los sacerdotes, Promuevan la justicia con que Tú eres justo.

Que todos los sacerdotes, Colaboren en la unidad del presbiterio, Señor.

Que todos los sacerdotes, llenos de Ti, vivan con alegría en el celibato, Señor.

A todos los sacerdotes, Dales la plenitud de tu Espíritu y transfórmalos en Ti, Señor.

De manera especial te ruego por aquellos sacerdotes por quienes he recibido tus gracias; el sacerdote que me bautizó, los que han absuelto mis pecados reconciliándome contigo y con tu Iglesia, aquellos en cuyas Misas he participado y que me han dado tu cuerpo en alimento, los que me han transmitido tu palabra y conducido hacia Ti. 

A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.
Fuente: Catholic.net

HIMNO SACERDOTAL

Brota de mi corazón un himno ardiente
cuajado en el manantial del ser:
Jesús Martí, yo te elijo, vente,
yo te llamo: Jesús Martí Ballester. 

Cogiste mi corazón de niño
con ternura delicada y paternal,
me sedujeron tu afecto y tu cariño
y me dejé cautivar. 

Yo escuché tu llamada gratuita
sin saber la complicación que me envolvía,
me enrolé en tu caravana de tu mano
sin pensar ni en las espinas ni en los cardos. 

Te fui fiel, aunque a girones
fui dejando en mi camino pedazos de corazón,
hoy me encuentro con un cáliz rebosante de jazmines que potencian mis anhelos juvenilesy me acercan más a Dios.

En el ocaso de la carrera de mi vida
siento el gozo de la inmolación a Tí.
Tienes todos los derechos de exigirme,
puedes pedir si me ayudas a decir siempre que ¡Sí!.

Necesitaste y necesitas de mis manos
para bendecir, perdonar y consagrar; 
quisiste mi corazón para amar a mis hermanos, pediste mis lágrimas y no me ahorré el llorar. 

Mis audacias yo te di sin cuentagotas, 
mi tiempo derroché enseñando a orar,
gasté mi voz predicando tu palabra
y me dolió el corazón de tanto amar. 

A nadie negué lo que me dabas para todos.
Quise a todos en su camino estimular.
Me olvidé de que por dentro yo lloraba,
y me consagré de por vida a consolar. 

Muchos hombres murieron en mis brazos, 
ya sabrán cuánto les quise en la inmortalidad, me llenarán de caricias y de flores el regazo, migajas de los deleites de su banquete nupcial. 

Pediste que te prestara mis pies
y te los ofrecí sin protestar, 
caminé sudoroso tus caminos, 
y hasta el océano me atreví a cruzar. 

Cada vez que me abrazabas lo sentía
porque me sangraba el corazón,
eran tus mismas espinas las que me herían
y me encendían en tu amor.

Fui sembrando de hostias el camino
inmoladas en la cenital consagración: 
más de treinta mil misas ofrecidas
han actualizado la eficacia de tu redención.

No me pesa haber seguido tu llamada, 
estoy contento de ser latido en tu Getsemaní;
sólo tengo una pena escondida allá en el alma: la duda de si Tú estás contento de mí.

Mi gratitud hoy te canto, ¡Cristo de mi sacerdocio! 
Mi fidelidad te juro, Jesucristo Redentor. 
Ayúdame a enriquecer con jardines a tu Iglesia, que florezcan y sonrían aún en medio del dolor.

Sean esos jardines para tu recreo y mi trabajo, multiplica tu presencia por los campos hoy en flor, 
que lo que comenzó con la pequeñez de un pájaro, se convierta en muchas águilas que roben tu Corazón.

Oración a San Juan Pablo II

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cadafamilia!

Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Cardenal Angelo Comastri 
Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano

Oración del Papa Francisco a la Sagrada Familia

Jesús, María y José,
en ustedes contemplamos
el esplendor del amor verdadero,
a ustedes nos dirigimos con confianza.

Sagrada Familia de Nazaret,
haz que también nuestras familias
sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.

Sagrada Familia de Nazaret,
que nunca más en las familias se vivan experiencias
de violencia, cerrazón y división:
que todo el que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la sanación.

Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda despertar en todos la conciencia 
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José,
escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén.

Oración del Santo Padre Francisco a la "Tota Pulchra"

(Audio)
Virgen Santa e Inmaculada,
a Ti, que eres el honor de nuestro pueblo
y la guardiana atenta que cuida de nuestra ciudad,
nos dirigimos con confianza y amor.

¡Tú eres la Toda Hermosa, oh María !
El pecado no está en Ti.

Suscita en todos nosotros un renovado deseo de santidad:
en nuestra palabra brille el esplendor de la verdad,
en nuestras obras resuene el canto de la caridad,
en nuestro cuerpo y en nuestro corazón habiten la pureza y la castidad,
en nuestra vida se haga presente toda la belleza del Evangelio.

Tú eres la Toda Hermosa, oh María !
La Palabra de Dios se hizo carne en Ti.

Ayúdanos a mantenernos en la escucha atenta de la voz del Señor:
el grito de los pobres nunca nos deje indiferentes,
el sufrimiento de los enfermos y los necesitados no nos encuentre distraídos,
la soledad de los ancianos y la fragilidad de los niños nos conmuevan,
toda vida humana sea siempre amada y venerada por todos nosotros.

Tú eres la Toda Hermosa, ¡Oh María!
En ti está el gozo pleno de la vida bienaventurada con Dios

Haz que no perdamos el sentido de nuestro camino terrenal:
la suave luz de la fe ilumine nuestros días,
la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos,
el calor contagioso del amor anime nuestro corazón,
los ojos de todos nosotros permanezcan fijos, allí, en Dios, donde está la verdadera alegría.

¡Tú eres la Toda Hermosa, oh María!
Escucha nuestra oración, atiende nuestra súplica:
se Tú en nosotros la belleza del amor misericordioso de Dios en Jesús,
que esta belleza divina nos salve a nosotros, a nuestra ciudad, al mundo entero.

Amén.

Oración del Papa Francisco por las familias

"Jesús, María y José
A ustedes, la Sagrada Familia de Nazaret,
Hoy miramos con admiración y confianza;
En vosotros contemplamos
La belleza de la comunión en el amor verdadero;
A ustedes encomendamos a todas nuestras familias,
Y a que se renueven en las maravillas de la gracia.

Sagrada Familia de Nazaret,
Atractiva escuela del Santo Evangelio:
Enséñanos a imitar sus virtudes
Con una sabia disciplina espiritual,
Danos una mirada limpia
Que reconozca la acción de la Providencia
En las realidades cotidianas de la vida.

Sagrada Familia de Nazaret,
Fiel custodia del ministerio de la salvación:
Haz nacer en nosotros la estima por el silencio,
Haz de nuestras familias círculos de oración
Y conviértelas en pequeñas iglesias domésticas,
Renueva el deseo de santidad,
Sostener la noble fatiga del trabajo, la educación,
La escucha, la comprensión y el perdón mutuo.

Sagrada Familia de Nazaret,
Despierta en nuestra sociedad la conciencia
Del carácter sagrado e inviolable de la familia,
Inestimable e insustituible.

Que cada familia sea acogedora morada de Dios y de la paz
Para los niños y para los ancianos,
Para aquellos que están enfermos y solos,
Para aquellos que son pobres y necesitados.

Jesús, María y José,
A ustedes con confianza oramos,
A ustedes con alegría nos confiamos".

Oración para pedir que se haga la voluntad de Dios

Padre Bueno, Tú siempre buscas mi bien y sólo mi bien.
Tú quieres mi salvación eterna.
Me hiciste para vivir en intimidad contigo en el tiempo y en la eternidad.
¡Qué más puedo desear! ¡Gracias, Padre! 

No me impones un destino, me hiciste libre y quieres que yo elija.
Pero a veces preferiría no tener que elegir; temo equivocarme.
Tú conoces mi debilidad, tú sabes cómo a veces me confundo, se me nubla la mente y no sé qué camino tomar.
No siempre es fácil saber qué es lo que tú quieres, qué es lo que más me conviene.
No quiero contristarte, no quiero hacer daño a las personas.

Sólo quiero agradarte, hacer el bien y alcanzar la vida eterna.
Quiero obedecerte porque quiero agradarte.
Quiero lo que Tú quieras porque te quiero.
Y si hago lo que tú quieres me irá siempre bien.
Quien hace tu Voluntad se salva.
Padre Nuestro, hágase tu voluntad.

Tú amas a los que cumplen tus mandamientos:
"Quien hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana." (Mt 12, 49-50)
Tu Voluntad es que cumpla tus mandamientos.
Se dice fácil, pero en las circunstancias concretas de la vida,
no es tan sencillo y no siempre sé cuál es tu voluntad.
Cuando tengo delante el bien y el mal, es fácil distinguir, pero a veces tengo que elegir entre dos bienes.
Por eso ahora, como Jesús en Getsemaní, me abandono en tus brazos con absoluta confianza
y te digo: No se haga mi voluntad sino la tuya" (Lc 22,42)
Que se haga tu voluntad en mí.
Me guste o no me guste, sé que obedecerte será lo mejor para mí.
Padre Santo, hágase tu voluntad.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
"Que en la tierra reine la paz como en el cielo." (San Ambrosio)

¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles,
los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes
apenas oyen la voz de su palabra!
¡Bendigan al Señor, todos sus ejércitos,
sus servidores, los que cumplen su voluntad! (Sal 102,20-21)

Así como los ángeles te obedecen, que así también yo.
Que así como ellos ven con claridad el modo de agradarte,
como ellos hacen el bien sin que ninguna miseria les desvíe,
que así también yo te obedezca y te bendiga.

Padre Nuestro, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. 

Autor: P. Evaristo Sada, L.C.; publicado originalmente en: http://www.la-oracion.com

Oración a Nuestra Señora Desatanudos

Santa María desatadora de nudos
Santa María, llena de la presencia de Dios, 
durante los días de tu vida aceptaste con
toda humildad la voluntad del Padre,
y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con 
sus confusiones. 
Ya junto a tu Hijo 
intercediste por nuestras dificultades y,
con toda sencillez y paciencia,
nos diste ejemplo de cómo desenredar
la madeja de nuestras vidas.
Y al quedarte para siempre como
Madre Nuestra, pones en orden y haces mas
claros los lazos que nos unen al Señor. 

Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra,
Tú que con corazón materno desatas los
nudos que entorpecen nuestra vida, 
te pedimos que nos recibas en tus manos
y que nos libres de las ataduras y confusiones
con que nos hostiga el que es nuestro enemigo.
Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo,
líbranos de todo mal, Señora Nuestra
y desata los nudos, que impiden nos unamos a Dios,
para que libres de toda confusión y error,
los hallemos en todas las cosas,
tengamos en El puestos nuestros 
corazones y podamos servirle
siempre en nuestros hermanos. Amén

Oración por los problemas matrimoniales

Señora mía ¡Madre Santa de Dios! Muy confiado en la protección de tu influjo,Luz del Espíritu Santo pido tu singular custodia Y tu seno Maternal, que intercedas por la unión. Tu, que con generosa gracia, deshaces los nudos complejos de la vida conyugal,

Hoy te ruego por la mía; por faltas nuestras he tejido, una maraña de escollos en la cinta del amor, por culpa nuestra, he llegado a la angustia y desazón,que la existencia torna en sórdida y atribulada;

¡Mira aquí, Madre Nuestra!, Tus hijos somos; perdona nuestros errores, ayúdanos a desanudar esta madeja terrible, tu eres compasiva, sufrida y Santa Mujer!,Madre del Cristo hasta en la Cruz;

Nosotros somos el hijo que El te ha señalado, con toda esperanza, consuelo, con angustiosa carencia, pido tu intercesión, ¡Madre de toda pureza!

Es mi deseo enmendar, desatando los nudos, que agobia a mi pareja; ¡Tu! junto al Hijo, Señor Nuestro, por mi matrimonio intercede, que renovada la cinta sea, y los votos restaurar;

¡Dame Madre mía hoy, una oportunidad! el lazo no romperé, con que Dios ha unido, con el amor te suplico, afecto y devoción, con la que celebro tu santísima Concepción, Aceptes en tu gracia a mi; que por tu poderosa ayuda, ante el único Mediador, y por tus méritos dispongan, se encaminen mis cosas y estos nudos se deshagan, fruto de la vil ofensa, Obra a tu Voluntad, tus humildes hijos suplican, conseguir la paz armoniosa, que nuestro hogar requiere, por ejemplo tomare, al que en Nazaret construyeron,

¡Oh! Sagrada Familia, Estable, Santo Modelo, con el Amor Maternal, fraterna e intima unión, Del Hijo del Hombre, su Madre, y San José carpintero.

En tu inmenso y Maternal Amor, Bienaventurada Virgen María, la que desarmas los nudos, Socórrenos, Auxílianos, Aconséjanos, por nosotros Aboga,y el camino ilumina, hacia el fin de vida plena,

Tómame en tu seno Madre mía, a merecer tu Santidad Materna que por tus méritos gozas, con tu Hijo, Nuestro Señor, El supremo Hacedor. Dios te salve, Hija de Dios Padre. Dios te Salve, Madre de Dios Hijo. Dios te Salve, Esposa del Espíritu Santo.

Amén.
Fuente: sagradoweb.com

A la Virgen de las Nieves

Virgen de las cumbres nevadas,
Virgen del aire puro, Señora de la esperanza,
Mira a nuestro corazón, a nuestras familias,
a nuestros hermanos y a nuestro país.
Ayúdanos a quitar el smog que envejece…
Que nos impide mirar y descubrir tus huellas;
Que nos hace sordos al gemido de tantos hermanos nuestros
Que quieren respirar un aire nuevo
por estar cansados de vivir en el humo del pecado que aísla,
que ahoga, que quita la esperanza, la alegría de la vida.
Señora de las Nieves muéstranos el fruto de tu vientre Jesús.
Haznos capaces de escuchar su Evangelio…
Haz que seamos capaces de anunciarlo,
Porque el hombre de hoy tiene hambre de vida,
Quiere descubrir el camino para alcanzar
las cumbres de la caridad que nos une,
que libera y que nos hace hermanos.
Amén

ORACIÓN DE LAS MADRES DE FAMILIA A SANTA MARTA

Oh Santa Marta dichosa, 
que tantas veces tuviste el honor 
y la alegría de hospedar a Jesús 
en el seno de tu familia, 
de prestarle personalmente tus servicios domésticos, 
y que juntamente con tus santos hermanos Lázaro y María Magdalena, 
gozaste de su divina conversación y doctrina, 
ruega por mí y por mi familia, 
para que en ella se conserve la paz 
y el mutuo amor, 
para que todos sus miembros 
vivan en la observancia de la Ley de Dios, 
y para que sólo Dios, 
y no el mundo ni el pecado, 
reine en nuestro hogar. 
Libra a mi familia de toda desgracia espiritual y temporal, 
ayúdame en el cuidado de mis hijos y subordinados, 
y concédeme la dicha de verlos unidos bajo
la mirada paternal de Dios en la tierra, 
para volver a verles reunidos en las moradas del cielo. 
Amén.

CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE APARECIDA

Oh, María Santísima,
Por los méritos de Nuestro 
Señor Jesucristo,
En tu amada imagen de Aparecida,
Derramas numerosos beneficios
Sobre todo Brasil.

Yo, aunque indigno de pertenecer
Al número de tus hijos e hijas
Pero lleno de deseo de participar 
de los beneficios de tu Misericordia,
postrado a tus pies,
Te consagro mi mente, 
Para que siempre piense 
en el amor que mereces;
Te consagro mi lengua
Para que siempre te alabe
Y propague tu devoción.
Te consagro mi corazón
Para que después de Dios,
Te ame sobre todas las cosas.

Recíbeme, Oh Reina Incomparable!
Tu que en Cristo Crucificado,
nos fuiste donada como Madre
en el dichoso número de tus hijos e hijas,
acógeme bajo tu protección,
socórreme en todas mis necesidades,
espirituales y temporales
sobre todo en la hora de mi muerte,

Bendíceme, Oh celestial cooperadora,
Y con toda tu poderosa intercesión
Aliéntame en mi flaqueza,
Para que sirviéndote en esta vida,
Yo pueda alabarte, amarte, 
Y darte gracias en el cielo por toda la eternidad,
Amén.

Fuente: Catholic.net

Oración a Nuestra Señora de Aparecida

(Audio)

Madre Aparecida, como Tú un día,
Así me siento hoy delante de ti y de Dios,
Que nos propone una misión para la vida
Los cuales contornos y límites no conocemos,
Las cuales exigencias apenas entrevemos.
Pero en Tu fe, gracias a la cual
“nada es imposible para Dios”
Tu, oh Madre, nos has flaqueado
Y yo no puedo flaquear.

Aquí está la Servidora del Señor, 
que se haga en mí según tu Palabra

Así, o Tú o como Tú,
Yo abrazo mi misión
En tus manos pongo mi vida
Y vamos, Tu-Madre y Yo-hijo,
A caminar juntos, a creer juntos, 
a luchar juntos, a vencer juntos,
como siempre juntos caminaron Tu y Tu Hijo.

Mujer, aquí está tu Hijo! 
Hijo, aquí está tu Madre!

Madre Aparecida,
Un día llevaste tu Hijo
Al Templo para consagrarlo al Padre
Para que fuera totalmente disponible a la misión.
Llévame hoy al mismo Padre,
Conságrame a Él
Con todo aquello que soy 
y con todo aquello que tengo.

Estoy Aquí! Envíame!

Madre Aparecida,
Pongo en tus manos
Y llevo al Padre nuestros y tus jóvenes,
La Jornada Mundial de la Juventud:
Cuánta fuerza, cuánta vida,
Y cuánto dinamismo que germina y florece
Y que puede estar al servicio de la vida
Y de la humanidad.

Acoge y santifica, oh Padre, a Tú Juventud!

En fin, Madre, te pedimos:
Quédate aquí,
Acoge siempre a tus hijos e hijas peregrinos
Pero ven también con nosotros,
Quédate siempre a nuestro lado
Y acompaña en la misión
La gran familia de fieles,
Sobre todo cuando la Cruz pesa de más
Y sostiene nuestra esperanza y nuestra fe.

Sé fiel hasta la muerte y yo 
te daré la corona de la vida! Amén.


CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA APARECIDA

Oh, María Santísima,
Por los méritos de Nuestro 
Señor Jesucristo,
En tu amada imagen de Aparecida,
Derramas numerosos beneficios
Sobre todo Brasil.

Yo, aunque indigno de pertenecer
Al número de tus hijos e hijas
Pero lleno de deseo de participar 
de los beneficios de tu Misericordia,
postrado a tus pies,
Te consagro mi mente, 
Para que siempre piense 
en el amor que mereces;
Te consagro mi lengua
Para que siempre te alabe
Y propague tu devoción.
Te consagro mi corazón
Para que después de Dios,
Te ame sobre todas las cosas.

Recíbeme, Oh Reina Incomparable!
Tu que en Cristo Crucificado,
nos fuiste donada como Madre
en el dichoso número de tus hijos e hijas,
acógeme bajo tu protección,
socórreme en todas mis necesidades,
espirituales y temporales
sobre todo en la hora de mi muerte,

Bendíceme, Oh celestial cooperadora,
Y con toda tu poderosa intercesión
Aliéntame en mi flaqueza,
Para que sirviéndote en esta vida,
Yo pueda alabarte, amarte, 
Y darte gracias en el cielo por toda la eternidad,
Amén.

Oración a San Charbel Majluf

Dios infinitamente glorificado por tus santos,
Tú que inspiraste a San Charbel
a llevar una vida de unión perfecta con tu Hijo Jesucristo,
según el evangelio y con el heroísmo de las virtudes monásticas,
pobreza, obediencia y castidad, concédenos, te rogamos,
la gracia de amarte y servirte siguiendo su ejemplo.

Señor Dios Todopoderoso,
Tú que has manifestado el poder
de la intercesión de San Charbel
a través de sus numerosos milagros y favores,
como la conversión de los alejados,
la curación de perturbados, ciegos y paralíticos,
concédenos hoy la gracia (...)
que por su intercesión te imploramos.
Amén.

Oración por el Papa Francisco (dibujo)

Fuente: http://blogs.21rs.es/kamiano/
Mueve Señor tu mano
y guía a tu siervo
el Papa FRANCISCO
en la tarea de edificar tu Iglesia.
Ayúdale, Señor,
a servir con humildad,
sencillez y pobreza.
Somos tu Iglesia,
ladrillos de barro,
envía tu Espíritu
como cemento que nos una y fortalezca.
Amén

Oración por el Papa Francisco

Fuente: Obispado de Tenerife
Oh Dios, Pastor y guía de todos los fieles, 
mira con bondad a tu siervo 
FRANCISCO 
a quien has elegido Pastor de tu Iglesia, 
concédele que su palabra y su ejemplo 
sean provechoso al Pueblo que él preside, 
para que llegue a la vida eterna junto con el rebaño 
que le ha sido confiado. 
Por Jesucristo Nuestro Señor. 
Amén

Oración por la vida

Por: Beato Juan Pablo II
Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Oración por la elección de un nuevo Papa

Padre Frank Pavone 

Señor Jesucristo,
Tú eres el Buen Pastor,
y nunca dejas de cuidar tu rebaño.
Tú diste tu vida para que nosotros viviéramos,
y nombras pastores según tu corazón
para conducir a tu pueblo con la palabra y con el ejemplo
para que del mismo modo, se den a sí mismos en amor.

Te damos gracias por el ministerio del Papa Benedicto XVI,
Y por su servicio a la Iglesia y al mundo.
Te pedimos que ahora le des un tiempo fecundo
de descanso y oración de gratitud y alabanza.

Te pedimos, Señor Jesús, con el Padre,
que envíes el Espíritu Santo a la Iglesia una vez más.
En particular, guía a los Cardenales que en breve ejercerán
El deber y el privilegio de elegir a un nuevo Papa.
Guía sus deliberaciones y decisiones
con sabiduría divina e intuición.

Incluso ahora, Señor Jesús, da al nuevo Papa,
A quien ya has elegido,
abundancia de santidad y fortaleza,
para llevar a cabo la misión que le tienes encomendada.

Que tu Palabra tenga un reinado supremo en su vida,
y que todas sus palabras y acciones dirijan la Iglesia hacia Ti,
supremo y eterno Pastor,
y único mediador entre Dios y la humanidad,
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. 
Amén.

Oración para obtener la beatificación de Monseñor Enrique Pélach i Feliu

Señor y Dios nuestro, que has llenado de fe
y ardor misionero a tu hijo Enrique, obispo,
para que se entregase generosamente a anunciar el Evangelio,
a suscitar numerosas vocaciones sacerdotales,
religiosas y de seglares decididos a buscar la santidad
en medio del mundo,
y que promovió múltiples obras de caridad
en favor de los pobres y los enfermos:
concédeme también a mí amarte con obras
y trabajar con alegría por el bien espiritual y material de mis hermanos.
Dígnate glorificar a tu siervo Enrique,
y concédeme por su intercesión el favor que te pido...
(pídase).
Así sea.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Oración para obtener la beatificación y canonización del Siervo de Dios Francisco Tito Yupanqui


Dios Todopoderoso,
que en Tu infinita bondad infundiste
en el devoto de la Madre de Tu Hijo,
FRANCISCO TITO YUPANQUI,
el anhelo de modelar su imagen
y entronizarla en Copacabana,
ensalzándola a la veneración de todos los fieles del Continente Americano.

Te rogamos que glorifiques en nuestra tierra
a tu Siervo Francisco Tito Yupanqui
y que nos concedas por su intercesión
la gracia que te pedimos.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria.



*Si recibe una gracia comuníquese con el Rector del Santuario Mariano de Copacabana.
Casilla Postal 2011. La Paz-Bolivia.
Teléfono 28622081

Oración para un año que empieza

¿Qué traerá el año que comienza?
¡Lo que Tú quieras; Señor!
Te pido Fe para mirarte en todo.
Esperanza para no desfallecer.
Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera.
Dame paciencia y humildad.
Dame desprendimiento y un olvido total de mi mismo.

Dame, Señor, lo que Tú sabes me conviene y yo no sé pedir.
¡Que pueda yo amarte cada vez más; y hacerte amar de los que me rodean!
¡Que sea yo grande en lo pequeño!
¡Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas, el pie dispuesto!

¡Derrama, Señor tus gracias sobre todos los que quiero. Mi amor abarca el mundo y aunque yo soy muy pequeño, sé que todo lo colmas con tu bondad inmensa!

Fuente: Catholic.net

Oración de fin de año

Señor, al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de ti. Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor por lo que fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año: el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento las personas que a lo largo de estos meses ame, las amistades nuevas y los antiguos amores, los mas cercanos a mi y los que están mas lejos, los que me dieron la mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy quiero pedir perdón por el tiempo perdido, por el dinero malgastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías, y el trabajo mal hecho, por vivir sin entusiasmo. Por la Oración que fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.
Autor: Padres Columbanos

Oración a Jesucristo por las familias de América

Juan Pablo II

Señor Jesucristo, te agradecemos
que el Evangelio del Amor del Padre,
con el que Tú viniste a salvar al mundo,
haya sido proclamado ampliamente en América
como don del Espíritu Santo
que hace florecer nuestra alegría.
Te damos gracias por la ofrenda de tu vida,
que nos entregaste amándonos hasta el extremo,
y nos hace hijos de Dios
y hermanos entre nosotros.
Aumenta, Señor, nuestra fe y amor a ti,
que estás presente
en tantos sagrarios del Continente.
Concédenos ser fieles testigos de tu Resurrección
ante las nuevas generaciones de América,
para que conociéndote te sigan
y encuentren en ti su paz y su alegría.
Sólo así podrán sentirse hermanos
de todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.
Tú, que al hacerte hombre
quisiste ser miembro de una familia humana,
enseña a las familias
las virtudes que resplandecieron
en la casa de Nazaret.
Haz que permanezcan unidas,
como Tú y el Padre sois Uno,
y sean vivo testimonio de amor,
de justicia y solidaridad;
que sean escuela de respeto,
de perdón y mutua ayuda,
para que el mundo crea;
que sean fuente de vocaciones
al sacerdocio,
a la vida consagrada
y a las demás formas
de intenso compromiso cristiano.
Protege a tu Iglesia y al Sucesor de Pedro,
a quien Tú, Buen Pastor, has confiado
la misión de apacentar todo tu rebaño.
Haz que tu Iglesia florezca en América
y multiplique sus frutos de santidad.
Enséñanos a amar a tu Madre, María,
como la amaste Tú.
Danos fuerza para anunciar con valentía tu Palabra
en la tarea de la nueva evangelización,
para corroborar la esperanza en el mundo.
¡Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de América,
ruega por nosotros!

Oración a la Virgen de la Almudena

Oh, Señora,
tú, que rompiste el muro de la Vida,
rompe ahora
mi muro de dolor, mi antigua herida.

Que yo sea almudí,
depósito del trigo celestial;
brille tu luz en mí,
la luz que de tus velas fue inmortal;

ciudadela,
que guarde la hornacina salvadora;
centinela
del bien, de tu legado, mi Señora.

Con bondad, con amor,
mira mis ruinas grises, desoladas.
Concédeme el favor
de hacerlas catedrales consagradas.

Credo Niceno-Constantinopolitano

"Creo en un solo Dios, 
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios, 
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, 

Luz de Luz, 
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, 
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, 
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; 
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato; 
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, 
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe
una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, 
santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén."

Oración a San Juan Crisóstomo, patrono de los predicadores

¡Oh doctor insigne,
patrono de los predicadores del Evangelio!
Tú fuiste sal de la tierra y luz del mundo;
predicaste la palabra divina
oportuna e inoportunamente,
pide a Dios nos de pastores y doctores como tú.
Amén.

Oración a San Nicolás de Tolentino, abogado de las almas del purgatorios

¡Oh glorioso Taumaturgo
y Protector de las almas del purgatorio,
San Nicolás de Tolentino!
Con todo el afecto de mi alma
te ruego que interpongas
tu poderosa intercesión
en favor de esas almas benditas,
consiguiendo de la divina clemencia
la condonación de todos sus delitos y sus penas,
para que saliendo de aquella tenebrosa cárcel de dolores,
vayan a gozar en el cielo
de la visión beatífica de Dios.
Y a mí, tu devoto siervo,
alcánzame, ¡oh gran santo!,
la más viva compasión
y la más ardiente caridad
hacia aquellas almas queridas.
Amén.

Oración a San Pío de Pietrelcina

Oh Dios,
que a San Pío de Pietrelcina,
sacerdote capuchino,
le has concedido el insigne privilegio de participar,
de modo admirable,
de la pasión de tu Hijo:
concédeme, por su intercesión,
la gracia de...
que ardientemente deseo
y otórgame, sobre todo,
que yo me conforme
a la muerte de Jesús
para alcanzar después
la gloria de la resurrección.
Gloria al Padre... (3 veces)

Novena al Padre Pio de Pietrelcina

Oraciones para cada día.

1° Día 

Amadísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna. 

"Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu" Padre Pio

2° Día 

Santísimo Padre San Pio de Pietrelcina, tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del maligno. Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Ruega a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte. 

"Ánimo y no temas la ira de Lucifer. Recordad siempre: qué es una buen señal cuando el enemigo se agita y ruge alrededor vuestro, ya que èsto demuestra que él no está dentro de tì". Padre Pio

3° Día

Virtuosísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Canà de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida. 

"María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba ". Padre Pio

4° Día

Castísimo Padre San Pío de Pietrelcina; que tanto amastes y nos enseñastes a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal. 

"Invoca a tu Ángel de la Guarda, que te iluminará y te conducirá. Dios te lo ha dado por este motivo. Por tanto válete de él". Padre Pio


5° Día

Prudentísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú que tanto amas y nos enseñastes a amar a las Almas del Purgatorio; por las que te has ofrecido como víctima que expió sus penas. Ruega a Dios Nuestro Señor, para que ponga en nuestros corazones sentimientos de compasión y amor por estas almas. También nosotros ayudaremos a las Almas del Purgatorio y reduciremos sus tiempos de destierro y de gran aflicción. Ganaremos para Ellas, con sacrificios y oración, el descanso eterno de sus almas; y las santas Indulgencias necesarias para sacarlas del lugar del sufrimiento.

"Oh Señor, Padre Jesucristo; te suplico viertas sobre mí, todos los castigos que son para los pecadores y las ánimas benditas del purgatorio; multiplica sobre mí los sufrimientos, conque conviertes y salvas a los pecadores, y lìbralos pronto del tormento del purgatorio ". Padre Pio

6° Día

Obedientísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú, que has querido tanto a los enfermos; más que a tì mismo porque en ellos vistes a Jesús. Tú, que en el nombre de Dios has obrado Milagros de sanaciòn en el cuerpo, en el alma, y en la mente, en el presente, en el pasado y en el futuro de las personas; devolviendo esperanza de vida y renovación del espíritu, y en la integridad total de las personas. Ruega a Dios para que todos los enfermos; por intercesión de Maria Santísima, puedan experimentar tu potente ayuda y a través de la sanaciòn de su cuerpo encontrar beneficios espirituales y agradecer para siempre a Dios. 


"Si yo sé que una persona está afligida, sea en el alma o en el cuerpo, suplicaría a Dios para verla libre de sus males. De buena gana yo tomaría todos sus sufrimientos para verla salvada y cedería los frutos de tales sufrimientos en su favor". Padre Pio

7° Día

Benditìsimo Padre San Pio de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación. 

"Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante. " Padre Pio

8° Día

Purísimo Padre San Pío de Pietrelcina, Tú que has querido mucho a tus hijos espirituales. Muchos de tus hijos han sido comprados por ti con el precio de tu sangre. También nos concedes a los que no te hemos conocido personalmente, de considerarnos como tus hijos espirituales. Con tu paternal protección, con tu santa guía y con la fortaleza que conseguirás para nosotros de Dios, podremos, en el momento de la muerte, encontrarte en las puertas del Paraíso, en espera de nuestra llegada. 

"Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa;"si me dijera: "Vas al Paraíso" querría conseguir esta gracia: "Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el ultimo de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo." Padre Pio


9° Día

Humildísimo Padre San Pío de Pietrelcina, Tú que has verdaderamente amado a la Santa Madre Iglesia. Ruega a Dios, nuestro Señor, al Señor de la Mies para que mande obreros a Su Mies, y regalos a cada uno de ellos; de manera que llenando el mundo de sacerdotes santos; obtengan la fuerza y la inspiración de Dios. Además te rogamos interceder ante la Santísima Siempre Virgen María; para que conduzcas a todos los hombres hacia la unidad de los cristianos, reuniéndolos en la gran casa de Dios; para que la Iglesia sea el faro de luz y salvación en el mar de tempestad que es la vida. 

"Siempre mantente unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo, concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para llevar una vida de santidad." Padre Pío.